Conversaciones dolorosas
El matrimonio estaba conversando:
-Mi amor, ¿crees en el amor a primera vista?
-¡Claro! Si te hubiera mirado dos veces no me
habría casado.
Accidente deportivo
Dos tíos están jugando al golf cuando uno de ellos le
pega con la pelota a otro jugador en el otro extremo
del campo. Cuando se acercan, ven que este hombre
esta muerto, con la pelota incrustada
en su nuca y la cabeza cubierta de sangre.
- ¡Dios mío! ¿Y ahora qué hago?
- Yo intentaría sacar la pelota del hoyo con un hierro
del nueve.
Preso libre
Un preso consigue saltar la tapia de la cárcel
de Carabanchel
después de enconados esfuerzos. Cuando
sale fuera dice:
- ¡Libre, libre!!
Se le sube un tío a la chepa y le dice:
- A la plaza de Castilla, por favor.
Últimas palabras
En el funeral de un albañil, un hombre desconocido
por la familia llora amargamente, se le acerca la mujer
del difunto, y dice:
- ¿Era usted amigo suyo?
- Sí.
- ¿Le quería mucho?
- Sí, sus últimas palabras fueron para mí.
- ¿Ah, sí? ¿y cuáles fueron?
- Mariano, ¡no muevas el andamio!
Milagros
- ¡Este doctor hace verdaderos milagros! Curó a
mi mujer en tres segundos.
- ¡No es posible!
- Pues sí: le dijo que todas sus enfermedades no
eran mas que síntomas de la proximidad de la vejez.
El sexto sentido
- No hay duda de que mi amigo Fernando tiene
un sexto sentido.
- Sí, lástima que le falten los otros cinco.
Pensamientos
Un buen pensamiento filosofico argentino.
"Cuando los trabajadores se juntan, juegan al fútbol.
Cuando los gerentes se juntan, juegan al tenis.
Cuando los directores se juntan, juegan al golf.
Conclusión: Cuanto mas cargo tienes, mas pequeñas
son tus pelotas"
Reuma
- ¿Este balneario es bueno para el reuma?
- ¡Toma claro! Aquí lo cogí yo.
Diferente
Pues el otro día volví a mi casa y vi que alguien
había cambiado todo de sitio, no solo los muebles,
sino que hasta las paredes estaban en sitios diferentes.
Entonces se lo dije a mi esposa, y me contestó:
"Le conozco a usted de algo?"
Póquer destapado
Después de una mano de póquer pregunta uno
al perdedor:
- ¿Por qué subió usted la apuesta? Está bien claro
que el otro tenía cuatro ases. En cambio, ¿usted que tenía?
- Dos reinas...y seis güisquis.
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